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Las lesiones más frecuentes en el deporte

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Las lesiones más frecuentes en el deporte

Al armar una travesía o un viaje en bicicleta, solemos incluir en el periplo el paso por áreas naturales protegidas de nuestro país. En esta nota analizamos cuál es la importancia de estos espacios y cómo se crearon.

Texto: Justo Alejandro González*
Fotos: Raúl Fernández

Parque-Nacional-Talampaya

Es probable que desde muy chicos pensemos que la ecología es un término vago, difícil de definir, cuyo área de acción es todo lo que tiene que ver con la naturaleza. Sin embargo, si tuviésemos que imaginarnos la concreción de los ideales que representa la ecología ¬—el estudio, protección y difusión de la importancia del medio ambiente— quizás pensemos en un guardaparques y, ampliando el espectro, en un parque nacional.
Lo anterior no es casualidad. Desde la infancia nos hablan en el colegio de estos espacios y quizás hayamos visitado alguno de ellos. Justamente, el propósito de las distintas áreas protegidas es conservar sectores de distintos ambientes que, por uno o varios motivos, son claves en el equilibrio ecológico de la región. Sean parques nacionales o provinciales, reservas nacionales o monumentos naturales, siempre son punto de atracción innegable para ciclistas que se ven inefablemente empujados hacia lo natural y las cosas en su estado salvaje.

El rol del Perito Moreno
A lo largo de una vida llena de aventura, investigación, escritura, mediación política y dedicación a la gente de su país y a su naturaleza, Don Francisco Pascacio “Perito” Moreno ha hecho mucho. Es recordado por dos hechos puntuales: participar como perito en la disputa limítrofe con Chile y donar los primeros terrenos destinados a conservación con respaldo legal en la Argentina, para luego impulsar la creación del Parque Nacional del Sud (luego llamado Parque Nacional Nahuel Huapi). Esto fue expresado el 6 de noviembre de 1903, instituido como Día de los Parques Nacionales, en una carta que Moreno escribió al entonces Ministro de Agricultura, Wenceslao Escalante.
“Al hacer esta donación emito el deseo de que la fisonomía actual del perímetro que abarca no sea alterada y que no se hagan más obras que aquellas que faciliten comodidades para la vida del visitante”, decía Moreno en aquel escrito. Ese fue el primer paso que abrió el camino hacia un sistema de áreas protegidas en este rincón Sur del planeta. Moreno entendía que la tierra debía ser siempre un recurso preciado, y que había que proteger determinados sectores de presiones a futuro.
Independientemente de esto, la actividad en los parques no se redujo a cero, sino que se previó que el turismo organizado de manera adecuada en lugares concretos podría cumplir una función pedagógica, de apoyo social a estos proyectos de protección y, en menor medida, de producción económica para el mantenimiento de la infraestructura.
Dificilmente encontremos otro puntapié más claro que éste, ya que la institución encargada de los parques nacionales no ha sido desmantelada ni siquiera por los sucesivos gobiernos militares que han tomado el poder desde su creación.

Parque-Provincial-Ischigualasto

Áreas protegidas
¿Para qué?
Considerando la velocidad de avance del sistema de producción dominante en todo el mundo sobre los espacios naturales, la única manera de regular el accionar del hombre sobre ellos es desde un punto de vista legislativo. Por eso, en la actualidad existen distintas categorías de áreas protegidas, contempladas en distintas leyes.

¿Cuáles son y para qué sirven?
Determinar cuáles son las áreas protegidas de nuestro país puede ser un proceso más intrincado de lo que parece, especialmente porque además de las regulaciones nacionales hay también regulaciones provinciales y municipales y áreas protegidas de carácter privado. Explorar estas últimas alternativas excede el alcance de este artículo, pero veamos algunas características de áreas protegidas de3finidas en en el artículo 4 de la Ley 22.351 De los Parques Nacionales: “Serán Parques Nacionales las áreas a conservar en su estado natural que sean representativas de una región fitozoogeográfica y tengan gran atractivo en bellezas escénicas o de interés científico, las que serán mantenidas sin otras alteraciones que las necesarias para asegurar su control, la atención del visitante y aquellas que correspondan a medidas de Defensa Nacional adoptadas para satisfacer necesidades de Seguridad Nacional. En ellos está prohibida toda explotación económica, con excepción de la vinculada al turismo, que se ejercerá con sujeción a las reglamentaciones que dicte la autoridad de aplicación.”
Esta clasificación de área protegida es la más estricta en cuanto a conservación y cuenta además con el apoyo y supervisión del Estado Nacional. Pese a esto, a la hora de determinar si un sector es parque nacional o no pueden elevarse opiniones encontradas, ya que crear un parque nacional implica la pérdida de jurisdicción de la provincia sobre ese sector. Estos son algunos ejemplos de parques menos popularizados en nuestro país:
– PN El Rey (Salta): dedicado, entre otras cosas, a la protección de especies amenazadas como el yaguareté o el oso hormiguero.
– PN Campos del Tuyú (Buenos Aires): creado para proteger el ecosistema más afectado en la República Argentina por la acción antrópica, debido a su alta fertilidad de suelo (y por extensión su alta productividad): el pastizal pampeano.
– PN Campo de los Alisos (Tucumán): se encarga de salvaguardar un ecosistema atípico como es el bosque nuboso.
– PN Monte León (Santa Cruz): conserva una muestra típica de biodiversidad costero-marina patagónica.
En cuanto a la función pedagógica de los parques, cabe destacar que todos ellos poseen un centro de visitantes con guardaparques que informan a los visitantes sobre las características de cada parque en particular, y que a su vez poseen información online sobre cómo llegar, características del terreno y servicios dentro del parque. Algunos poseen, además, un programa de voluntariado para aquellos que cumplan los requisitos solicitados y se interesen en colaborar activamente allí.
Por su parte, el artículo 8, De los Monumentos Naturales, enuncia: “Serán Monumentos Naturales las áreas, cosas, especies vivas de animales o plantas, de interés estético, valor histórico o científico, a los cuales se les acuerda protección absoluta. Serán inviolables, no pudiendo realizarse en ellos o respecto a ellos actividad alguna, con excepción de las inspecciones oficiales e investigaciones científicas permitidas por la autoridad de aplicación, y la necesaria para su cuidado y atención de los visitantes.”
Esta categoría abarca una cantidad mayor de elementos dentro de su rango de acción, implicando cosas puntuales en lugar de algo tan amplio y diverso como puede llegar a ser un área. Un ejemplo claro se encuentra en Santa Cruz y es el Monumento Natural Bosques Petrificados, cuyo fin es resguardar un sitio “testigo” del proceso de fosilización del paleobosque.
El artículo 9, De las Reservas Nacionales, define: “Serán Reservas Nacionales las áreas que interesan para: la conservación de sistemas ecológicos, el mantenimiento de zonas protectoras del Parque Nacional contiguo o la creación de zonas de conservación independientes, cuando la situación existente no requiera o admita el régimen de un Parque Nacional. La promoción y desarrollo de asentamientos humanos se hará en la medida que resulte compatible con los fines específicos y prioritarios enunciados.”
Y el artículo 10 define: “En las Reservas Nacionales recibirán prioridad la conservación de la fauna y de la flora autóctonas, de las principales características fisiográficas, de las bellezas escénicas, de las asociaciones bióticas y del equilibrio ecológico.”
Las reservas nacionales funcionan como articuladoras cuando elementos con la rigidez y estructura de los parques nacionales no pueden adaptarse a la demanda de una situación en particular. Por otro lado pueden cumplir una funcion ecotónica entre ciertos parques nacionales y sus alrededores, evitando que un cambio de régimen tan brusco afecte al parque y a la zona lindante en cuestión.

ciclista1*Ciclista y ambientalista. Ha realizado voluntariados en distintas ONG ambientalistas, entre ellas Greenpeace Argentina y junto a la Administración de Parques Nacionales. Actualmente cursa la Tecnicatura Superior en Gestión Ambiental: gonzalezjustoa@gmail.com

Nota publicada en revista Biciclub Nº 230, febrero 2014